Misceláneo
Existe un espacio y un tiempo en el que abstracción y realidad pueden reconciliarse. La imagen que de allí se desprende pareciera ser más del orden de lo verosímil que de lo real. Las figuras toman cuerpo, aparecen. Están ahí para decirnos que también pueden ser. A veces sucede que la luz toma su propia forma, que pasa de ser el simple sustento de lo fotográfico para ser mucho más. Una manifestación, un indicio de algo que no sabemos que es, un señalamiento dudoso que es difícil definir, pero puede verse en un negativo.